Tan antigua como la historia de la moneda legal es la historia de la moneda falsa. El objetivo de esta exposición es atraer la atención del público sobre algunos de los aspectos que rodean la falsificación de moneda y su persecución en cada época histórica, desde la Antigüedad y hasta el momento actual, centrándose en Cataluña y las comunidades políticas con las que ésta ha estado vinculada históricamente.
Las autoridades han perseguido la falsificación de moneda de manera constante, pero también infructuosa, con la aplicación de penas siempre muy severas para estos delitos. La falsificación ha ejercido, en todo caso, un significativo papel impulsor en el perfeccionamiento de la fabricación de la moneda oficial, con el propósito de dificultar su imitación. La exposición permitirá comparar las monedas falsas con las piezas auténticas de cada época.
Otros aspectos que presentará esta exposición son el recorte o limado del metal precioso de las monedas y la aparición de balanzas y pesos con el fin de verificar su peso correcto, así como la mecanización de la fabricación de la moneda y la introducción del cordón decorado en los cantos para evitar el limado. Además, se incidirá en la continuidad de la legislación penal y la persecución del crimen de falsificación. Finalmente, la muestra confrontará la moneda falsa de época con fenómenos más modernos como la falsificación de monedas antiguas con la finalidad de engañar a coleccionistas, las reproducciones legítimas y las fichas o jetones que se inspiran o imitan monedas sin serlo.
Exposición organizada por el Museu Nacional d’Art de Catalunya
Comisario: Albert Estrada-Rius, conservador del Gabinete Numismático de Catalunya
Praga, París, Barcelona, 1918-1948 mostrará la riqueza experimental que caracterizó la fotografía de las vanguardias y confrontará las obras de los fotógrafos más destacados de estos tres núcleos culturales. La revolución artística que tuvo lugar en Praga y París a partir del período de entreguerras llegó a Cataluña mediante las revistas ilustradas europeas, y fotógrafos como Pere Català Pic, Emili Godes, Josep Sala o Josep Masana se adentraron con gran éxito en el camino de la experimentación fotográfica. La exposición presentará cerca de 200 fotografías que incorporaron las innovaciones técnicas, creativas y formales que estaban a su alcance.
Desde finales del siglo XIX y hasta la Primera Guerra Mundial, la fotografía evolucionó a remolque de las corrientes pictóricas a fin de elevar la disciplina al nivel de arte y de luchar contra el estigma de ser una simple reproducción mecánica de la realidad. De hecho, la fotografía no se liberó del yugo de la pintura hasta el período de entreguerras, caracterizado por un gran impulso experimental en todas las artes. Desde las aulas de la revolucionaria escuela alemana Bauhaus se apostó por una nueva cultura del espacio que supuso la base de la Nueva Fotografía, surgida en Alemana hacia 1920. Esta corriente proponía una fotografía que intensificara la mirada para poder acercarse al mundo sin prejuicios y la liberaba definitivamente del modelo pictorialista, al considerarla una práctica artística en si misma. La Nueva Fotografía experimentaba con todas las innovaciones técnicas, creativas y formales que tenía a su alcance, incorporando a la fotografía los fotogramas abstractos, picados y contrapicados, contraluces, fotomontajes, combinaciones con tipografías, copias en negativo y solarizaciones. Desde entonces, la fotografía participó definitivamente de las vanguardias y de todas sus propuestas: nueva subjetividad, constructivismo, abstracción, crítica social y surrealismo.
La aparición de esta nueva fotografía tuvo un gran impacto en toda la Europa central, sobre todo en países como Alemania. Con la creación de la Checoslovaquia democrática, en 1918, Praga se convirtió en un foco de modernidad y de ebullición cultural donde se dieron cita numerosos pintores y escultores. París, a su vez, fue el punto de encuentro de muchos intelectuales y artistas de todo el mundo, los cuales, con su efervescencia creativa, convirtieron a la capital del Sena en el centro de las propuestas vanguardistas que se fueron sucediendo.
Las vanguardias se introdujeron en Cataluña, en el terreno de la fotografía, de la mano de revistas culturales como D’Ací i d’Allá, publicada entre 1918 y 1936, y de las revistas ilustradas procedentes de toda Europa. El modelo propuesto por la Bauhaus, que impulsaba un arte integrado que abarcara todas las disciplinas artísticas, llevó la experimentación fotográfica a campos de gran difusión popular, como la publicidad, donde fotógrafos como Pere Català Pic, Emili Godes, Josep Sala o Josep Masana destacaron en su búsqueda de nuevas experiencias estéticas.
Exposición organizada por el Museu Nacional d’Art de Catalunya
Comisario: David Balsells, conservador jefe de la colección de fotografía del MNAC, con la colaboración de Joan Naranjo, historiador de fotografía y miembro de la comisión asesora de fotografía del MNAC