Las primeras monedas fabricadas en el territorio que hoy denominamos Cataluña no fueron obra de sociedades indígenas sino consecuencia de la llegada de colonizadores griegos. A mediados del siglo V aC, la pequeña colonia de Emporion (Empúries) hizo sus primeras acuñaciones. Posteriormente, a principios del siglo III aC, otra colonia, Rhode (Roses), también empezó a fabricar moneda. Las emisiones de ambas cecas, acuñadas según la tradición metrológica y estética griega, fueron imitadas por algunas poblaciones de la Galia.